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23.11.2019

southfront

Las Fuerzas Armadas rusas continúan los preparativos para futuros conflictos que involucren grandes cantidades de vehículos aéreos y terrestres no tripulados, así como con otras plataformas robotizadas.

El 10 de noviembre, el canal de televisión Zvezda del Ministerio de Defensa ruso reveló el complejo robótico autónomo militar “Kungas”, que actualmente se somete a pruebas en el 12º Instituto Central de Investigación del Ministerio de Defensa ruso. El instituto se creó a principios de la década de 1950 para probar la resistencia del equipo militar a varios factores dañinos, incluidos los que surgen de una explosión nuclear. La base experimental permite la simulación de una onda de choque súper potente y fuertes campos electromagnéticos.

Los “Kungas” incluyen 5 vehículos terrestres no tripulados: un robot “portátil”, un robot “ligero”, un robot “transportable”, un robot de combate Nerekhta y una versión robótica del vehículo blindado de transporte BTR-MDM Shell.

El ejército ruso no proporcionó detalles extensos sobre el proyecto. Sin embargo, los datos de fuentes abiertas y videos publicados nos permiten obtener una visión general del complejo de robots “Kungas”. Los robots incluidos son los siguientes:

  •  Un UGV de reconocimiento “portátil” con un manipulador. Su peso es de 12 kg.
  •  Un UGV “ligero”. Puede llevar un manipulador de ingeniería o un módulo de combate. El módulo de combate puede incluir uno de los siguientes: un paquete de misiles antitanque de hasta 4 misiles, una ametralladora PKTM de 7.62 mm, un lanzagranadas, o un sistema lanzallamas (es decir, lanzallamas de infantería propulsada por cohete). Su peso es de 200 kg.
  •  Un apoyo de fuego “transportable” y UGV de combate de reconocimiento. El módulo de combate incluye una ametralladora pesada Kord de 12.7 mm de 300 balas y un lanzagranadas automático AG-30 de 90 balas. Su peso es de 2t. Hay varias configuraciones de este AGV.
  • El robot de combate Nerekhta. El módulo de combate, en varias opciones, está equipado con una ametralladora Kord de 12.7 mm de 300 rondas o una ametralladora de tanque Kalashnikov de 7.62 mm. Además, el módulo puede equiparse con el lanzagranadas automático de 90 rondas AG-30M. Además de estas armas, el robot de combate puede transportar 500 kg de municiones y equipos. Nerekhta viene en varias configuraciones, que incluyen reconocimiento, medicina, transporte, guerra electrónica y otras variantes.
  • Una versión robótica del vehículo blindado de transporte BTR-MDM Shell. Hay varias configuraciones. El robot está armado con una ametralladora Kord de 12.7 mm o una ametralladora PKTM de 7.62 mm, y un lanzagranadas automático de 300 rondas AG-30. Su objetivo principal es el de un módulo de transporte y un vehículo de apoyo contra incendios. El peso del robot es de 17 t.

Según el informe de Zvezda TV, todos estos robots de combate se pueden controlar de forma remota desde un solo puesto de mando. Esto significa que están controlados por un sistema de control unificado dentro de una única red inteligente. En este caso, el concepto es que cualquier robot de combate, o un grupo de robots de combate, se puede controlar de forma remota desde un solo centro de control. La composición y el número de robots controlados pueden variar según la situación y la tarea. Los expertos sugieren que los robots del complejo “Kungas” tienen el potencial, Después de un mayor desarrollo y mejora, para realizar tareas de forma autónoma, sin control directo de un operador. En este caso, la tarea principal del operador será supervisar el desempeño autónomo de la tarea por parte de los robots Kungas e intervenir solo en situaciones críticas.

El sistema robótico Kungas es un avance revolucionario para las Fuerzas Armadas rusas. A partir de los datos revelados, queda claro que ya se ha creado un pelotón de robots de combate dentro de las Fuerzas Terrestres. La unidad tiene una forma que le permite realizar tareas por sí sola o interactivamente con otras unidades de las fuerzas armadas o formar grupos situacionales flexibles de diferente composición con la inclusión de otros sistemas robóticos.

Los robots del sistema Kungas pueden proporcionar fuego, reconocimiento y otros tipos de apoyo a sistemas más caros, como el Uran-9 rastreó el vehículo terrestre de combate no tripulado, que se probó en Siria en 2018 y entró en servicio en enero de 2019. El Uran-9 está diseñado para entregar unidades combinadas de combate, reconocimiento y lucha contra el terrorismo con reconocimiento remoto y apoyo de fuego. Pesa 10 toneladas y está armado con un cañón automático Shipunov 2A72 de 30 mm, 4 misiles guiados antitanque Ataka 9M120-1 listos para lanzar, 6 lanzallamas reactivos Shmel-M listos para lanzar y un PKT / PKTM Kalashnikov de 7.62 mm ametralladora coaxial.  Además, puede transportar 4 misiles tierra-aire Igla. El robot de combate es operado por un solo miembro del servicio y puede controlarse de forma remota hasta una distancia máxima de 3.000 m.La velocidad en carretera del Uran-9 es de 35 km / hy la velocidad a campo traviesa es de 25 km / h. El Uran-9 está equipado con un sistema de advertencia de láser y detección de objetivos, así como con equipos de identificación y seguimiento. La visión diurna y nocturna ajustada permite la detección de objetivos a una distancia máxima de 6 km durante el día y 3 km por la noche.

Por lo tanto, el ejército ruso apunta a obtener capacidades que le permitan formar órdenes ofensivas o defensivas que consisten en varios sistemas robóticos. Por ejemplo, uno puede imaginar una próxima unidad táctica que consta de varios robots de combate Uran 9 y varios robots Kungas que les brindan el apoyo necesario. El apoyo adicional será proporcionado por vehículos aéreos no tripulados y unidades convencionales. El avión de combate ruso Su-57 y el vehículo aéreo de combate pesado no tripulado sigiloso Okhotnik se desarrollaron de manera de maximizar su nivel de interacción al permitirles operar como un equipo en caso de conflicto.

Se espera que el ejército ruso continúe mejorando sus sistemas robóticos en esta dirección para aumentar el nivel de robotización y disminuir la participación de los operadores en la toma de decisiones tácticas durante el desempeño de las tareas. El objetivo de este esfuerzo es crear una combinación flexible y efectiva de plataformas robotizadas y no robotizadas, capaces de realizar diversas tareas en el campo de batalla.