*La verdad que no se cuantos expertos van diciendo que Killary significa la Segunda Guerra Mundial…

El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, inspecciona el nuevo equipo militar en la Base 393ava de la Fuerza Aérea. [foto: kremlin.ru]

1 de noviembre de 2016 — Algo en lo que Donald Trump está correcto, es que el plan de Hillary Clinton para imponer una zona de exclusión aérea en Siria, y de darle prioridad al “cambio de régimen” contra Assad en vez de colaborar con Rusia para aplastar al EIIS, es la vía flagrante y peligrosa hacia la guerra con Rusia, una guerra que rápidamente se volvería una guerra nuclear.

¿Estarán los estadounidenses tan desmoralizados y amedrentados que pasarían por alto este peligro extremo para permitir que Hillary llegue a ser Presidente? La desesperada respuesta de Hillary fue sacar un remitido de prensa en donde compara a Trump con Barry Goldwater, desesperado por presionar el botón nuclear, a pesar de los repetidos llamados de Trump para cooperar con Rusia en el combate al Estado Islámico (EIIS) así como la evidente contradicción en su esfuerzo fallido por pintar a Trump como un muñeco de Putin.

La situación tan volátil de Estados Unidos se muestra en la encuesta que publicaron conjuntamente la cadena ABC y el diario capitalino Washington Post, que muestra que Trump está alcanzando a Hillary nacionalmente con solo una diferencia de 1%. La misma encuesta de la semana pasada mostraba una diferencia de 12%. Y aunque las reseñas de prensa solo apuntan el anuncio del director del FBI James Comey, de que ha reabierto la investigación sobre la infracción de Hillary a la ley sobre información clasificada en el uso de sus email, la realidad es que la semana pasada Donald Trump dio un abrupto viraje, para identificar directamente a la política de Hillary para Siria como una vía directa hacia la guerra con Rusia, y al mismo tiempo hace un llamado explícito para promulgar una versión del siglo 21 de la Ley Glass-Steagall de Roosevelt, para separar a la banca especulativa de la banca comercial.

Esta advertencia de la amenaza de guerra que representa Obama y su clon Hillary, así como el llamado por la Glass-Steagall, se reconocen en el Congreso de Estados Unidos, y también internacionalmente, como los temas que ha introducido Lyndon LaRouche en la agenda nacional e internacional. Ciertamente la ciudadanía estadounidense está disgustada con el mal uso desdeñoso que ha hecho Hillary con el material clasificado, pero ella se ha desacreditado mucho más por su belicismo y su servilismo hacia Wall Street. Es en este sentido que su debilidad ha quedado al descubierto, tanto política e intelectual, como moralmente.

Hillary quedó al descubierto ante el mundo como muñeca de Wall Street el 13 de julio de 2015, cuando daba un discurso en Manhattan y un activista del movimiento de LaRouche, Daniel Burke, no hizo caso de la negativa de ella a aceptar preguntas y le preguntó varias veces, en voz alta, si ella restauraría la Glass-Steagall. Aunque ella se negó a contestar, el incidente llamó la atención del tema internacionalmente, lo cual la obligó a publicar una respuesta más tarde ese mismo día, donde salió con la mentira desacreditada que ha promovido Wall Street, de que la Glass-Steagall no hubiera impedido la explosión financiera de Wall Street en 2008, y mantuvo su defensa a la farsa miserable de la ley Dodd-Frank con la que Obama pretendió engañar al público.

Si fuesen necesarias más pruebas para mostrar el servilismo de Hillary a Wall Street y a los patrones de Wall Street en Londres, el diario londinense Financial Times decidió intervenir en la política de su ex colonia con un apoyo a la candidatura de Hillary para Presidente. El editorial del FT dice: “La señor Clinton lleva suficiente bagaje como para llenar un Boeing 747. La mayoría de los votantes no confían en ella. Pero ella es más competente de manera manifiesta que el señor Trump… A pesar de sus fallas, la señora Clinton está calificada de modo eminente para ser la primera mujer electa par ocupar la Casa Blanca”. Quizás debieron de agregar: eminentemente calificada para seguir con la tradición de Obama de seguir obedientemente las instrucciones de Londres y de Wall Street.

Helga Zepp-LaRouche señaló que el apoyo del vocero del imperio británico, el Financial Times, es un beso de la muerte para su campaña.

Mientras que el mundo contempla con asombro la locura de la campaña electoral en Estados Unidos, la mayoría de las naciones de este planeta proceden a realinearse con el nuevo paradigma con centro en Asia. China y Rusia están construyendo ferrocarriles, proyectos hidráulicos, plantas de energía nuclear, infraestructura industrial y más por todo Asia, África, Iberoamérica, e incluso en Europa, en tanto que Estados Unidos y la Unión Europea imponen austeridad, narcotráfico y drogadicción, y pobreza creciente a su población.

¿Qué rumbo tomará Estados Unidos? ¿Un nuevo renacimiento mundial basado en la colaboración de las culturas clásicas del mundo y el desarrollo conjunto donde todos salen beneficiados, o la precipitación de los británicos, Obama y Hillary hacia una guerra permanente y quizás termonuclear? Estas decisiones se tomarán durante las próximas semanas. Ahora es el momento de escuchar las sabias palabras de Lyndon LaRouche, como dijo una vez el Presidente mexicano José López Portillo a sus paisanos.