*Como pueden calcular la política es simple Guerra o Guerra, lo demás es charlatanería, la única salida para la mafia es la confrontación y detrás de ella la ganancia, el re-acomodo, la repartija de poder en Satrapias, como dicen por hay lo mejor de la guerra son los acuerdo de Paz…

compartir y suscribirse no cuesta nada….

24.10.2016
Estados Unidos
Pepe Escobar

¿Así que usted piensa que Donald Trump es la mayor amenaza para la paz mundial? ¿Y que Barack Obama ha diseñado el “giro a Asia” de Estados Unidos?

En realidad fue Hillary Clinton, enfatizando la necesidad de un “giro estratégico” para los Estados Unidos, quien puso en marcha el giro a Asia en un artículo de octubre de 2011 titulado “America’s Pacific Century” [“El Siglo del Pacífico de Estados Unidos”]. El tono era marcial: “Nuestras fuerzas armadas son, con mucho, las más fuertes y nuestra economía es de lejos la más grande”. El Mar del Sur de China apareció debidamente: “El tonelaje mercante de medio mundo fluye a través de estas aguas”. Los observadores informados no necesitaron un manual para detectar la señal sutil de Clinton alertando sobre el peligro de la “línea de nueve puntos” de China.

El ensayo de Clinton precedió al discurso de Obama al Parlamento australiano de noviembre de 2011, en el que anunció oficialmente el giro. El tema clave era los EE.UU. como una “nación del Pacífico”. El tono era sobre todo combativo. Sólo después de 10 largos párrafos de confrontación apareció un manso “esfuerzo para construir una relación de cooperación con China”.

Como candidata presidencial en 2008, el tono de Clinton fue mucho más sereno. Ella admitió que el déficit presupuestario de Estados Unidos fue financiado en gran parte por las compras chinas de bonos del Tesoro de Estados Unidos. Entonces, parecía estar suscribiéndose a la noción ampliamente sostenida en el Beltway* de que la raíz de la hegemonía global estadounidense es económica.

Cinco años más tarde, Clinton había cambiado sustancialmente su mente para escribir su ensayo sobre el giro. La fuente no era otra que el autor intelectual/conceptual del giro: Kurt Campbell, entonces asistente del secretario de Estado de EE.UU. para Asia.

Campbell es material clásico de puerta giratoria – Beca Marshall en Oxford, servicio activo en la marina, un trabajo en el Pentágono bajo Bill Clinton, y al Departamento de Estado en el primer mandato de Obama, bajo Hillary. Tardó dos años completos en “ganar” la batalla burocrático/intelectual dentro del Foggy Bottom**, que resultó en el ensayo de Hillary Clinton y el discurso de Obama.

Desde el principio, el enfoque del giro era, por supuesto, China, un intento por alcanzar un delicado equilibrio entre los socios económicos/rivales estratégicos. Obama puede haber estado inclinándose progresivamente hacia el “rival”. Pero, ya a mediados de 2010, la decisión había sido en realidad de Clinton. En una conferencia en Hanoi, anunció que los EE.UU. tenían un “interés nacional” en “el respeto por el derecho internacional en el Mar del Sur de China”.

Ese fue el momento crucial en el que comenzó realmente la evolución del enfrentamiento entre Estados Unidos y China en el Mar del Sur de China, enmarcando todo el giro ulterior subsiguiente como una táctica de provocación excesivamente militarizada susceptible de girar fuera de control.

Kurt Campbell es ahora el Director General de un grupo de asesoramiento centrado en Asia. También está asociado con el think tank de Washington Centre for a New American Security (CNAS), una mezcla neocon-neoliberalcon. Es al CNAS al que se le ocurrió la hoja de ruta geopolítica que será adoptada por una futura presidente Clinton. Sus firmantes clave incluyen a Campbell, al padrino de los neoconservadores Robert Kagan, y a Michele Flournoy, anteriormente con el Pentágono y co-fundador del CNAS.

“Extending American Power: Strategies to Expand US Engagement in a Competitive World Order” [“Extendiendo el poder americano: estrategias para ampliar la participación de Estados Unidos en un orden mundial competitivo”], como se titula el informe, vende excepcionalismo, como era previsible. Ensalza la “libertad de navegación” en el Mar del Sur de China, que es el código para que la marina de Estados Unidos controle siempre las rutas marítimas transnacionales de la cadena de suministro de China. Exige una zona de exclusión aérea en Siria, lo cual enfrentaría a la fuerza aérea de Estados Unidos contra la fuerza aérea rusa. Y es una trampa para la exclusión china de la Asociación Trans-Pacífico (TPP), un arma comercial, al estilo OTAN, del giro.

Clinton, la verdadera campeona del giro, era por supuesto una gran partidaria del TPP desde el principio. Sin embargo, durante la campaña presidencial, ella cambió radicalmente. Si es elegida, no hay duda de que el TPP será promovido sin tabúes.

La hoja de ruta del CNAS de Clinton hizo una aparición subrepticia durante el polémico primer debate presidencial, cuando ella alineó no menos de tres de los cinco “amenazas” existenciales del Pentágono/Comando Estratégico estadounidense para los EEUU en la misma frase.

Hablando sobre los ataques cibernéticos a los EE.UU., Clinton logró ampliar de una sola vez desde el ciberespacio a la Full Spectrum Dominance [Dominación de espectro completo], la doctrina oficial del Pentágono desde 2002.

“Ya se trate de Rusia, China, Irán, o de cualquiera, los Estados Unidos tienen una capacidad mucho mayor. Y no vamos a quedarnos de brazos cruzados y a permitir que actores estatales persigan nuestra información, nuestra información del sector privado o nuestra información del sector público”, dijo.

El mensaje era claro; el Pentágono está observando muy de cerca – en todos los ámbitos – estas tres “amenazas existenciales” que resultan ser los poderes clave estrechamente implicados en la integración euroasiática: Rusia, China e Irán.

La doctrina del “Full Spectrum Dominance” también implica preeminencia nuclear. La garantía de un primer ataque nuclear de Estados Unidos – posiblemente contra uno de las principales “amenazas” existenciales del Pentágono – es un vector fundamental de esta doctrina, a la que se subordina el giro a Asia. No es de extrañar que la campeona del giro Clinton, durante el primer debate, no pudiera rechazar la doctrina.

Aunque Trump, en una frase corta, en realidad pudo haber descartado la tercera guerra mundial si se convierte en presidente. El dijo: “Yo ciertamente no haría el primer ataque”.

El informe CNAS es esencialmente una versión diluida de la Full Spectrum Dominance del Pentágono. China, al igual que Rusia e Irán, son vistos esencialmente como potencias hostiles empeñadas en la integración eurasiática, interponiéndose entre el “Siglo del Pacífico” de Estados Unidos y un irreversible y tumultuoso declive. Este es la sensación neocon/neoliberalcon bipartidista en Washington. Y girando, el primer ataque nuclear de Clinton es su gran esperanza blanca.

Counterpunch

  • La expresión Beltway [Carretera de circunvalación”] en el lenguaje norteamericano es utilizada para referirse a los asuntos que son, o parecen ser, importantes sobre todo para los funcionarios del gobierno federal de Estados Unidos, sus contratistas y grupos de presión, y para los grandes medios de comunicación, en contraste con los intereses y prioridades de la población general de Estados Unidos. Beltway se refiere a la Interestatal 495, Capital Beltway, una autopista de circunvalación que rodea Washington, DC (la capital de la Estados Unidos) desde 1964. Algunos emplean la palabra como una metonimia de información privilegiada del gobierno federal [N.d.T.].

(**) Foggy Bottom se usa como metónimo del Departamento de Estado de los Estados Unidos, cuyas oficinas centrales están en el barrio del mismo nombre.