Según diversos medios, China va a levantar una Gran Muralla submarina sirviéndose de drones y de robots submarinos cuya misión principal sería la de detectar la presencia de submarinos de adversarios potenciales y en primer lugar de EEUU.

Según la revista Live Science, Pekín ha anunciado la construcción de una base submarina en el Mar de la China Meridional oficialmente destinada a la exploración y extracción de recursos minerales submarinos.

La base será construida a una profundidad de 3.000 metros bajo el nivel del mar (la profundidad máxima del mismo son 5.500 metros) y estaría habitada de forma permanente. Sin embargo, el Mar de la China Meridional es una región de litigios territoriales permanentes.

Según los observadores, la base no sería otra cosa que una Gran Muralla submarina. Se trata de una gran red de sensores submarinos y de superficie cuya misión consistirá en detectar la presencia de submarinos de países adversarios. La muralla será construida por robots y drones capaces de desplazarse tanto en superficie como en las profundidades. Por otro lado, estos drones podrían ir equipados con armas destinadas a atacar a submarinos y navíos hostiles.

Según los periodistas, no está excluido que la Gran Muralla pueda ser móvil, capaz de ser instalada en lugares diferentes, en función del objetivo buscado.