*visión de LAROUCHE de EEUU en la nueva ruta de la seda.

El puente del Estrecho de Bering, que conecta los 65 kilómetros que separan a Norteamérica de Eurasia.

25 de marzo de 2016 — La realidad del derrumbe de todo el sistema financiero occidental se expresa de manera patente en las pláticas que dominan entre los principales círculos bancarios de Europa y Estados Unidos; tirarle “dinero desde los helicópteros” a los bancos es la siguiente fase de locura para enfrentar la bancarrota del sistema. Esa idea la introdujo el fascista económico Milton Friedman, y la fomentó el ex presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke; tirar dinero desde los helicópteros quiere decir que los bancos centrales pasen por encima de los bancos simplemente, e impriman dinero para repartirlo a los gobiernos o incluso a las empresas o ciudadanos particulares, para salvar al sistema de bancos insolventes.

¿Locura? Por supuesto, y los pocos banqueros que todavía tienen un gramo de cordura lo reconocen. Otmar Issing, el ex economista en jefe del Banco Central Europeo (cuyo presidente actual Mario Draghi anunció este mes que aumentará el dinero que imprimen como “emisión cuantitativa” para los bancos de 60 mil millones de euros a 80 mil millones de euros al mes, y reducirá las tasas de interés a negativas) le dijo el 23 de marzo a la agencia de prensa alemana DPA que esa discusión era simplemente una declaración de bancarrota. “Toda esa idea de tirar dinero desde el helicóptero yo la veo preocupante, más aún, devastadora”, dijo Issing. “Porque no quiere decir otra cosa que una declaración de bancarrota de la política monetaria… Un banco central que anda por ahí tirando dinero gratis, muy difícilmente va a recuperar el control de las prensas que imprimen el dinero… Yo lo veo como un desorden mental absoluto”.

Sin embargo, las poblaciones de Estados Unidos y de Europa están tan golpeadas y aterrorizadas que toleran esta locura. En la medida en que la población estadounidense es empujada hacia la drogadicción en masa, la desmoralización, y cada vez más suicidios, la gente tiende a decir “Si, pero… yo no causé eso y no puedo hacer nada al respecto”.

Pero eso es falso y es cobardía. Lo que se puede y se debe hacer se demostró este 24 de marzo en Francfort, Alemania, donde se reunieron científicos, ingenieros y ciudadanos de toda Europa y África con la fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, para analizar como “Resolver la crisis económica y de los refugiados con la Nueva Ruta de la Seda”. También se demostró en Texas, donde la dirigente de LaRouchePAC, Kesha Rogers, intervino en una desmoralizada reunión de científicos de la NASA que se resignaban a vivir con el raquítico presupuesto de Obama para la NASA. Rogers revivió sus estados de ánimo al abordar la causa de la crisis en el derrumbe del sistema financiero, que se puede y se debe reemplazar, y en el mismo Obama, quien se puede y se debe sacar del cargo, ya, no el año próximo. Se demostró también en Yemen, azotado por la guerra, donde un amigo de LaRouche dio a conocer el recién publicado Informe Especial en árabe sobre La Nueva Ruta de la Seda se vuelve el Puente Terrestre Mundial, el cual fue presentado por el ex presidente de la Universidad de Sana’a.

China y Rusia respaldan estos esfuerzos. El Secretario de Estado de EU, John Kerry estuvo en Moscú, donde se reunió con el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov y con el Presidente Vladimir Putin, para seguir adelante con la diplomacia verdadera fuera del control de la Casa Blanca, para ponerle fin a la amenaza terrorista en Siria y más allá. En China, el Premier Li Keqiang reunió a los líderes de las naciones del Mekong para lanzar el proceso de la Ruta de la Seda a lo largo del Mekong, que fue el mismo tipo de programas que promovió Franklin Roosevelt en los años de 1930, como su proyecto de la Comisión del Valle del Tennessee, los cuales han sido saboteados sistemáticamente para lograr cualquier avance de importancia durante los últimos 80 años bajo la influencia del Banco Mundial y el Banco de Desarrollo Asiático. China va a esquivar ahora ese sabotaje y ayudará a esas naciones a iniciar un verdadero desarrollo, como lo está haciendo por todo el mundo.

Los estadounidenses y europeos empiezan a darse cuenta, aunque muy demasiado lentamente, que el esfuerzo histérico para presentar a Rusia y a China como enemigos y que nos debemos preparar para la guerra, es suicida para la especie humana, pero además es lo opuesto a la verdad. China y Rusia así como las naciones del BRICS ofrecen un proyecto de vida con un Renacimiento científico y cultural a la cultura moribunda de Occidente. ¿Seremos lo suficientemente humanos para subirnos a ese tren?